Artículo. "El aceite como condimento".

El aceite de oliva es utilizado por algunas empresas de alimentos como un condimento saludable. Revista Alimarket nº 282. Abril de 2014.

“Conforme el mundo desarrollado evoluciona, alimentación y salud afianzan su relación como un binomio inseparable. Sin embargo, la oferta de alimentación y bebidas cada vez es más amplia y los hábitos de vida en muchas ocasiones caminan a contracorriente, acrecentando el número de enfermedades crónicas como la obesidad o los problemas cardiovasculares. Administración, industrias y distribución caminan ahora más que nunca en una misma dirección, un ejercicio de responsabilidad… Si hasta hace pocos años, la principal inquietud era la calidad y la seguridad de los alimentos, ahora, además, existe una gran exigencia de que estos productos sean saludables. Por tanto, parece claro que lo `saludable´ es el motor esencial para la industria de la alimentación, y muestra de ello son los nuevos desarrollos que llegan a los lineales… De momento, según la OMS las enfermedades crónicas van en aumento y en 2020 serán responsables del 75% de las muertes en el mundo. Pese a las bondades de la dieta mediterránea como preventiva de estas enfermedades lo cierto es que hay datos de que parte de la población de la Europa Mediterránea, sobre todo jóvenes, se están alejando de la misma; mientras que países Nórdicos y otras zonas del mundo la adoptan progresivamente. La priorización de los alimentos precocinados, el snacking y el consumo de alimentos ricos en grasas, sal y azúcares, están contribuyendo al incremento de enfermedades cardiovasculares y obesidad. Por ello, diversas fuentes autorizadas abogan por un trabajo conjunto entre administración, industria y distribuidores, con el objetivo de preservar una alimentación saludable…”

A continuación, y dentro de un extenso estudio desarrollado en este artículo, se afirma que esta inquietud se traduce por parte de la administración, por ejemplo, en la aprobación de un próximo Reglamento UE sobre etiquetado de productos alimenticios, que funden las actuales normativas con el propósito de que los consumidores conozcan la información nutricional (ingredientes, procedencia de la materia prima, componentes peligrosos…), todo ello con letra clara y legible. En cuanto a la industria, existen innumerables ejemplos, Nestlé con su “compromiso nutricional” persigue, entre otras cosas, una reducción de azúcares, la reducción de las grasas trans y la sal. Otras empresas como Campofrío y Panrico, colaboran con organismos públicos como la Fundación Española del Corazón (FEC). En definitiva, una larga lista de empresas que, modificando ingredientes y formatos, y difundiendo hábitos saludables intentan conquistar a un creciente sector de la población con innovadores productos saludables.

Sin embargo, nuestro producto estrella, el aceite de oliva, no requiere modificaciones en sus componentes (sin sal, sin azúcares, sin gluten, sin lactosa, sin grasas saturadas…), se trata en sí de una materia prima saludable que, consumida tal cual o como ingrediente en la fabricación de otros productos, presentan ventajas ya conocidas. En este sentido, resulta plausible la decisión de pizzas “Buitoni” de sustituir las grasas saturadas por aceite de oliva, o la de Dulcesol con un pan de molde 100% natural (harina, agua, levadura, AOVE, masa madre, vinagre y sal), sin conservantes ni colorantes. Por su parte Grefusa lanza “NatuChips” un nuevo snack a base de cereales, patata y soja (100% natural), con un 70% menos de grasa, sin conservantes ni colorantes, siendo una de sus versiones “NatuChips Aceite de Oliva y Sal Marina”.

Por tanto, un importante esfuerzo de transformación e innovación de multitud de empresas, en las que se contempla de manera creciente el uso de aceite de oliva como ingrediente saludable en sustitución de otro tipo de grasas que el consumidor y las autoridades sanitarias, relegan progresivamente por sus negativas implicaciones sobre la salud. Sin embargo, también el sector del aceite puede mejorar su oferta, sumándose a otra tendencia que, en la misma línea, trata de usar ingredientes, además de naturales, ecológicos; ya son un 27% más las almazaras ecológicas. Aceite de oliva, virgen, extra y ecológico, puede convertirse en un “producto estrella”, dentro de esta recomendable tendencia, siendo además, un alimento sin alérgenos destacable, otra inquietud del sector de alimentos y bebidas, sobre todo, respecto a las dos intolerancias más comunes, el gluten y la lactosa.