Empresas ejemplares.

Se trata de empresas oleícolas que por algún o algunos motivos, destacan en la compatibilización de objetivos económicos, propios de cualquier empresa, con los medioambientales (compostaje, ahorro energético, biodiversidad, producción ecológica, página web, productos, servicios…), en definitiva, la sostenibilidad. En esta relación, y de manera excepcional, pueden ser incluidas empresas que, aunque no sobresalgan por lo anteriormente citado, presentan alguna característica singular digna de ser mencionada, por ejemplo, su oferta oleoturística. Esta relación no es exhaustiva, “no están todas las que son”, aunque poco a poco, trataré de ir añadiendo aquellas que sean consideradas merecedoras de estar incluidas. 

A continuación, realizaré una breve descripción de su actividad, aunque, será en su página web donde encontraremos una información más pormenorizada, incluyendo sus certificaciones:

ALCAUDETE (Jaén – Andalucía).

-Alcanova S.L. Soler Romero es una empresa familiar que busca la calidad en todo el proceso productivo, teniendo muy en cuenta todo el conjunto de criterios propios de la agricultura ecológica. El resultado, un aceite virgen extra ecológico a un precio muy competitivo para el que buscan sus propios mercados. Produce, envasa y distribuye aceite de oliva virgen extra ecológico a partir de su propia producción y con total trazabilidad. La finca, Cortijo El Tobazo, pertenece a la familia desde 1850, se trata de una finca de 600 hectáreas de olivos centenarios, que se cultiva con criterios ecológicos, lo que la convierte en uno de los mayores productores de aceite ecológico de España.

Hasta 2001 estaban integrados en una cooperativa pero “conscientes de los límites existentes en la producción en masa, en 2001 decidimos dejar la cooperativa, apostar por nuestra propia producción y construir una almazara, convenientemente situada en el centro del olivar, y junto al centenario Cortijo familiar. Una almazara que solo procesa aceitunas cultivadas en nuestra explotación. De este modo, en Soler Romero controlamos la calidad a lo largo de todo el proceso, no solo en el cultivo, sino también en la recolección, elaboración, envasado y comercialización… desde entonces, nuestro objetivo es elaborar el mejor aceite de oliva virgen extra, y hacerlo usando técnicas respetuosas con el medio ambiente”. Una decisión, por cierto, más frecuente de lo que parece en muchas de nuestras cooperativas, en base, entiendo, al deficiente funcionamiento de la mayoría de las mismas, o más bien, al no aprovechamiento de las posibilidades productivo-comerciales que trato de describir en la reflexión que realizo en la página (Olivar Integrado), y que está haciendo proliferar empresas particulares de menores dimensiones. Dimensión que en este caso es “lo suficientemente limitada para poder controlar la calidad y practicar cultivo ecológico en la totalidad del olivar, y lo suficientemente grande para lograr una capacidad de producción considerable, adecuada para distribuir de una manera eficaz y profesional”.

Esto les ha permitido obtener en 2002 el certificado CAAE, en 2003 la certificación ecológica USDA Organic, de EEUU, la certificación ecológica japonesa JAS en 2004 y, por último, en 2011el primer aceite de oliva ecológico español con la certificación China GB/T 19630-2005. Con tales condecoraciones, su aceite se distribuye por tiendas de alimentación ecológica de más de 15 países, además de otros productos como vinagres, aceitunas aliñadas, patés y conservas de tomates secos en aceite.

La recolección se realiza entre el 25 de octubre y el 15 de noviembre, cuando están las aceitunas en el envero, momento de máxima calidad del aceite, aunque eso suponga un menor rendimiento. Una vez recolectadas, son molturadas en un tiempo inferior a tres horas, limitando su oxidación y preservando los antioxidantes naturales y el sabor. Una vez en la almazara, el aceite es “extraído en frío y sometido a decantación natural estática en atmósfera inerte. Una vez analizado y catado, el aceite pasa a la bodega, donde se mantiene en depósitos de acero inoxidable en atmósfera inerte de nitrógeno hasta su embotellado. El envasado se realiza exclusivamente bajo pedido. La introducción de nitrógeno en el momento del envasado elimina cualquier espacio de oxígeno entre el aceite y el tapón. De esta forma, su aroma, sabor y contenido en antioxidantes naturales permanecen inalterables hasta que el envase llega a manos del consumidor”. El resultado es un aceite con una acidez siempre inferior a 0,15 %, se trata de un aceite monovarietal, 100% picual, la variedad con mayor contenido de ácido oleico y de antioxidantes. Un aceite “con cuerpo, en el que se aprecian notas herbáceas de hojas de olivo frescas, y una variedad de notas afrutadas, predominando el frutado de aceitunas verdes y maduras, y también el tomate, alcachofa, almendras y manzana”.

Este aceite, recalcan sus productores, además de tener máxima calidad, es aceite de oliva ecológico, y para argumentar su afirmación, hacen una descripción admirable de lo que se entiende por producción ecológica, que no me resisto a reproducir aquí literalmente, y que es coincidente parcialmente con lo defendido en mis planteamientos; no obstante, en su página puede leerse acompañado de fotos muy ilustrativas:

“Nuestro aceite compite en calidad y sabor con los grandes aceites de España. Pero además Soler Romero es ecológico, por lo que satisface tanto al consumidor que busca la máxima calidad y sabor excepcional, como al consumidor que además de calidad busca productos de cultivo ecológico. Aunque la producción ecológica no siempre significa el mejor sabor, es común encontrar los sabores más auténticos en alimentos que proceden de cultivo y ganadería ecológica, tal y como la naturaleza pretendía y en contraposición a aquellos cultivados y elaborados con componentes químicos generados por el hombre.

La agricultura ecológica surge como alternativa a la agricultura convencional, donde predominan las labores de cultivo intensivas y la aplicación masiva de herbicidas, pesticidas y fertilizantes químicos de origen sintético. Estas sustancias son arrastradas por las lluvias, contaminando suelos, ríos y embalses. La agricultura convencional supone una simplificación y una pérdida del paisaje agrario cada vez mayor año tras año y una drástica reducción de la biodiversidad, a través de la disminución progresiva de la fauna y flora, incapaces de resistir la explotación irracional del medio ambiente y el empleo de productos químicos. En el caso del olivar convencional, los pesticidas, herbicidas y abonos químicos son extremadamente aplicados en el cultivo, pudiendo detectarse residuos de estas sustancias en los aceites, cuyo impacto puede incrementarse al calentarse.

Por el contrario, la agricultura ecológica es el método de cultivo que no hace uso de sustancias químicas de origen sintético, modificadas genéticamente ni derivados. La agricultura ecológica que desarrollamos desde hace años en el Cortijo El Tobazo, es la evolución técnica y medio ambiental de la agricultura convencional y permite obtener una producción de muy alta calidad sin contaminar el medio ambiente.

La extensión total del `Cortijo El Tobazo´, se cultiva exclusivamente bajo técnicas de Agricultura Ecológica, prestando especial atención al empleo de cubiertas vegetales espontáneas, no alterando la composición, estructura y biodiversidad del suelo y evitando la erosión y degradación del mismo. Nuestro sistema de cultivo se basa en mantener un bosque de olivos en estado natural, interviniendo lo mínimo posible (tan solo podas y desbrozado de la cubierta vegetal). La naturaleza hace la mayor parte de nuestro trabajo, y nosotros respetamos sus reglas, sus ciclos y sus producciones. Esta filosofía es la que debería adoptar todo productor que realice una agricultura `respetuosa con el medio ambiente´. Estamos generando un bosque de olivos de gran biodiversidad, capaz de sostener 197 especies diferentes de fauna y flora, tal y como la naturaleza planeó. No es necesario el empleo de herbicidas, pesticidas o fertilizantes, la fauna y la flora beneficiosa que crece en la explotación, nos ayuda a proteger nuestros olivos.

En la foto de nuestra explotación se ven las fincas colindantes de cultivo convencional de olivar, frente a nuestro olivar ecológico. Pueden apreciarse fácilmente las diferencias, un bosque verde lleno de vida frente a un paisaje seco sin biodiversidad de fauna ni flora.

Todos los residuos que el proceso de producción genera, como restos de poda (ramas hojas) y alperujo, son compostados junto con estiércol procedente de ganadería extensiva ecológica, para obtener un abono orgánico natural que se incorpora a nuestro olivar para fertilizarlo. Esta técnica permite cerrar el círculo productivo de la materia orgánica y nutrientes, así como reciclar todos los productos generados en la actividad. De esta forma, de nuestra explotación tan solo sale aceite, no generando ningún tipo de subporductos ni residuos algo que muy pocas explotaciones pueden conseguir.

Aunque sea ecológico, nuestro aceite de oliva no es más caro que otros aceites de oliva no ecológicos de la misma calidad y presentación que el nuestro. Debería serlo, pero no lo es. Cuando estamos ante un aceite de oliva de alta calidad, en realidad otros factores afectan al precio más que el hecho de ser de cultivo ecológico. El precio del aceite de oliva virgen extra de calidad se fija en función de la fecha de recolección, del proceso de elaboración, del rendimiento de la aceituna, del envase que se utiliza, y también de la estrategia de posicionamiento del producto que quiere hacer el productor. Nuestro objetivo es ofrecer un aceite de máxima calidad, de excelente sabor, y que además es ecológico, a un precio razonable para que se convierta en la elección obligada para el consumidor y que se anime a consumirlo a diario, pagando solo un poco más que otros aceites de oliva virgen extra de inferior calidad. Si estamos comprometidos con la calidad, con el medio ambiente y con la salud, es para que nuestro aceite pueda disfrutarlo el mayor número de personas. Nuestros precios son muy razonables para estar acorde a nuestra filosofía. Queremos estar en la cumbre de la calidad y del respeto al Medio Ambiente, no en la cima de los precios”.

BAENA (Córdoba – Andalucía).

-Cortijo de Suerte Alta. Junto con la Certificación CAAE, el aceite de la finca y la almazara cuenta con las Certificaciones internacionales de agricultura ecológica NOP (Estados Unidos). El criterio de ecología de Suerte Alta es en cualquier caso más amplio. En este aspecto la almazara ha sido diseñada expresamente para minimizar el gasto energético, consiguiendo el equilibrio entre consumo y producción de energía a través de sistemas pasivos de climatización, las pantallas vegetales, los colectores solares y la recuperación y utilización del propio hueso como combustible. Todo el proceso está dirigido a la consecución de un aceite de calidad mediante procesos sostenibles en los que prima el logro de un aceite virgen extra ecológico coupage (picuda, hojiblanca y picual), frente a la cantidad. Para ello, la recolección temprana, la molienda inmediata, la trazabilidad y el cultivo ecológico, son constantes irrenunciables en sus criterios de producción. Su consideración de lo ecológico se resume en la siguiente cita: “El concepto de ecología es un reto a la calidad, al matiz, a la atención, al equilibrio. La agricultura ecológica no es un tipo de labor arcaica sino la más actual y sofisticada que se puede hacer. No sirve hacer un tratamiento sistemático con un producto químico que elimine el insecto problema y de paso todo lo demás, pero tampoco sirve que una plaga en concreto dañe la calidad de la aceituna. No sirve eliminar la hierba de los suelos dejándolos expuestos a la erosión y pobres en materia orgánica, pero tampoco que el pasto acabe con el agua, vital para el olivo, entrando en competencia con éste. El reto es el equilibrio, la atención al detalle, a cada tipo de insecto y de hierba, al tempero, el momento oportuno para cada labor. La rutina y los criterios cuantitativos no sirven. La imaginación, la curiosidad y lo cualitativo son la clave.”

BEGIJAR (Jaén – Andalucía).

-Oleícola San Francisco, S.L. Esta empresa, aunque se encuentra en proceso de reconversión hacia la agricultura ecológica, no destaca precisamente por este motivo. Sin embargo, es su detallada página web, podemos encontrar una amplísima gama de productos y servicios relacionados con al ámbito oleícola. La oferta de productos va desde una variada gama de aceite de oliva virgen extra y aceite de oliva virgen hasta chocolates con aceite, cosméticos, pates y confituras y aceitunas de mesa. En cuanto a los servicios, además de compra de aceitunas y productos energéticos, son destacables por una parte, el envasado de aceite de oliva personalizado y, sobre todo, su variadas actividades oleoturísticas entre las que pueden mencionarse: visitas guiadas, desayunos molineros, oleopaquetes (alma y olivar, oleo spa, oleo gastronómico, oleo renacimiento y todo Jaén), actividades en el olivar, apadrina un olivo, iniciación a la cata y otras actividades como presentaciones a la carta, catas y degustaciones a domicilio, degustaciones comerciales, jornadas didácticas sobre el aceite y expo almazara.

BOBADILLA-ANTEQUERA (Málaga – Andalucía).

-Finca la Reja, S.L. Esta empresa de producción de aceite ecológico, no solo ha desarrollado un sistema de cultivo acorde con esta “filosofía” (su llamada Filosofía de Calidad), sino que también, este esfuerzo se ha visto materializado, especialmente con su aceite de oliva virgen extra de producción ecológica, con la consecución de tres premios de gran prestigio. En primer lugar, el jurado de la XIII Edición de Eco Trama (2014) lo ha reconocido entre 45 participantes procedentes del ámbito internacional y de ocho comunidades autónomas, como el mejor Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico; un premio que coincide con el otorgado a esta misma empresa por otros concurso con jurados independientes, lo que viene a demostrar la bondad del panel test. En segundo lugar, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha premiado este mismo AOVE con el Premio Alimentos de España al mejor Aceite de Oliva Virgen Extra en las categorías de Producción Convencional y Producción Ecológica (definido por el jurado como frutado muy intenso de aceituna verde, con notas de hierba, hoja, alloza, tomatera y otras frutas como cítricos, manzana y cáscara de plátano verdes, dulce y almendrado al entrar en boca, pero amargo y picante, en conjunto, complejo, equilibrado y persistente). En tercer lugar, uno de los premios más prestigiosos a nivel internacional -por no decir el más-, el Premio Mario Solinas 2014, concedido por el Consejo Oleícola Internacional (COI) en la categoría de frutado verde intenso; entre 138 aceites de todo el mundo.

La llamada por los protagonistas “Filosofía de Calidad” que ha llevado a tal proeza, queda resumida en su página web del siguiente modo:

«Finca la Torre ocupa desde hace más de 2.200 años un lugar destacado en el fascinante mundo de la producción y el comercio de aceite de oliva. Esto no es casualidad.

El cultivo de la aceituna y la producción puramente mecánica del aceite de oliva están predestinados a ser llevados a cabo de acuerdo con las pautas biológicas. Si el suelo y el cuidado de los árboles son los adecuados, éstos lo agradecen dando frutos nutritivos y aromáticos. Por ello, para nosotros un olivar ecológico no es una ideología, sino un requisito lógico para la producción de aceite de oliva de calidad. A partir de aquí, aplicamos todo nuestro saber y experiencia empezando por una poda adecuada de los árboles, el empleo de un abono de preparación propia (ganado ovino y ecuestre), un riego controlado y un inteligente control de plagas (determinadas trampas con feromonas e insectos beneficiosos). Además, investigamos activamente en el área de los nutrientes para la flora del suelo y la fauna, así como en la de la lucha contra la mosca del olivo (Bactrocera olea).

Nuestro principal objetivo es llevar a su cocina el “oro verde” de la forma más pura y fresca posible mediante el empleo de la tecnología más moderna y los conocimientos más avanzados, para que pueda disfrutar de los suaves aromas y de la sensación de que nuestros aceites vienen directamente del molino. Una tarea nada fácil, pero gratificante».

CANENA (Jaén – Andalucía).

-Castillo de Canena Olive Juice, S.L. Además de por una página web con una presentación de aceites extraordinaria, esta empresa destaca por su dinamicidad a la hora de innovar y renovar su oferta en un intento de mejora constante, en el que está muy presente el cuidado de la naturaleza. Fruto de esta inquietud es la puesta en marcha de un proyecto que ha desembocado en el lanzamiento de Biodinámico Castillo de Canena. Para explicar lo que supone esta iniciativa dentro de la filosofía de la empresa voy a reproducir un artículo aparecido en el número 156 de la revista Oleo (2ºtrimestre 2014), donde se describe en palabras de sus protagonistas el planteamiento empresarial y, en particular su nueva marca. No obstante, hay que advertir que la certificación a que se hace referencia (Demeter), cuenta con numerosos detractores, debido a determinados presupuestos agronómicos, según muchos obsoletos y de escasa o nula base científica. Que cada cual saque sus propias conclusiones. En cualquier caso, algunas de las medidas adoptadas, independientemente de la certificación, son muy recomendables desde el punto de vista de la sostenibilidad:

«Castillo de Canena ha dado un paso más en la elaboración de aceites de oliva vírgenes extra y reafirmándose en su compromiso con la más alta calidad y con la defensa del medio ambiente, esta compañía presenta su primer aceite de oliva extra virgen Biodinámico, certificado por la Asociación Española de Agricultura Biodinámica con el sello Demeter.

El nuevo aceite Biodinámico de Castillo de Canena forma parte de su colección Aceites del Siglo XXI y está elaborado “a través de la integración y armonía completas con el ecosistema, con el hábitat natural y con el cosmos, enriqueciendo el concepto de agricultura ecológica”. Se trata de un producto limitado que ha conseguido recientemente una medalla de Oro en la última edición del concurso internacional Eco Trama, que premia los mejores aceites de oliva extravírgenes ecológicos y biodinámicos de todo el mundo.

“La Biodinamicidad supone no solo la exclusión total de abonos de síntesis química o de pesticidas en nuestra explotación agraria, sino una transformación total del entorno en el que lo producimos. Retornamos a las raíces mismas de la actividad rural. Es lo que denominamos arqueo-agricultura”, ha explicado Francisco Vañó, director general de Castillo de Canena.

Así, desde la incorporación de ganado ovino a la explotación, la creación de los propios abonos a través del compostaje, el enriquecimiento de la cubierta vegetal a través de la instalación de panales de abejas, la lucha biológica, la utilización foliar de sílice (cuarzo molido) en vez de cobre y la aplicación de los distintos preparados biodinámicos, son algunos de los elementos que se añaden a los específicos de la agricultura ecológica y que Castillo de Canena ha incorporado.

Aceites icónicos. Con una producción limitada de 20.000 unidades, el nuevo Biodinámico estará presente en el Reino Unido, Alemania, EEUU, Canadá, Corea del Sur y Japón, entre otros, y se convertirá en referencia exclusiva para los consumidores de productos de alta gama, concienciados con el cuidado y el máximo respeto al medio ambiente.

Para Rosa Vañó, directora Comercial y de Marketíng de Castillo de Canena, “nuestro primer aceite extravirgen Biodinámico es un picual de alto valor añadido, que cumplirá los requerimientos de los consumidores más exigentes y que además posee un componente de I+D+I muy elevado”.

Además, la preocupación de Castillo de Canena por la agricultura sostenible también se materializa en el proyecto “La tierra para la tierra”, con la donación de un euro (junto a la Fundación Xabi Cabot Selles) por cada botella comercializada del nuevo Biodinámico, para la construcción de reservas de agua y para el desarrollo agrícola de una de las zonas más pobres del mundo: el Lago Turkana (Etiopía y Kenia), a través de la Missionary Community of Saint Paul The Apostle.

“Como sucede con nuestro aceite Primer Día de Cosecha –con su característico color cereza- y con nuestro Arbequino al Humo de Roble –con su elegante color azul turquesa-, el Biodinámico destaca por el color tierra y la textura de arena de su botella, ligados al concepto de regreso a las raíces y a los orígenes de la actividad rural”, ha concretado Rosa Vañó. Su tamaño es de 500 ml. en forma de cilindro y está serigrafiada en blanco y verde, destacando su constelación de estrellas y luna, como unión del cielo y la tierra.

En su cata, las notas vegetales a hierbas y hortalizas predominan en este aceite fresco, vivo y expresivo. La hoja del olivo, lechuga y alcachofa aparecen en primer plano. Después, las frutas frescas, la tomatera y un toque dulzón a plátano verde y manzana madura. El amargo y el picante están bien integrados; y algo de astringencia nos recuerda a la alcachofa, el cardo y el caqui. Persistente en boca.

Concepto de Biodinámico. Según afirma Francisco Vañó, “el concepto de Biodinámico implica conseguir la armonización perfecta entre las distintas fuerzas que rigen la Naturaleza (estaciones, fenómenos atmosféricos, ciclos lunares, etc.), el hábitat y las labores del campo, que no deben alterar el entorno natural que se desarrolla alrededor de una explotación agrícola”.

En este sentido, como apoyo al concepto de cultivo Biodinámico, Castillo de Canena ha creado también un bosque de especies arbóreas autóctonas, como robles, encinas, fresnos, álamos negros y sabinas alrededor del olivar para enriquecer el concepto de bosque mediterráneo en el que se conjuga el “bosque humanizado” con el “bosque natural”.

Además, la compañía ha introducido ganado ovino que, junto al bosque de olivos, enriquece la cubierta vegetal natural, mejora la estructura del suelo, ayuda a fijar nutrientes de forma natural, disminuye la pérdida de humedad y la erosión, incrementa la materia orgánica en los suelos y actúa como fungicida e insecticida primario –al proporcionar un hábitat natural a los insectos depredadores de las plagas del olivar (mariposas, lombrices, escarabajos, mariquitas y pájaros)-.

“Una granja biodinámica debe ser autosuficiente. Es fundamental que todos los subproductos y residuos de la actividad agrícola se vuelvan a incorporar al suelo, convirtiéndose a su vez en generadores de vida”, ha concretado Francisco Vañó.
Castillo de Canena también fabrica sus propios abonos orgánicos y naturales, procedentes del alperujo, del humus de las ovejas y de las hojas provenientes de la limpieza de las aceitunas, consiguiendo un abono muy rico en potasio y en nitrógeno.

Aceites de siglo XXI. Los Aceites del Siglo XXI representan una línea que busca seguir aportando novedades y conceptos diferentes a una categoría de productos con más de 3.000 años de historia. Representa así toda una experiencia sensorial para el paladar, que permite catar y recrearse en unos aceites innovadores que sorprenden por su originalidad, diferenciación y por seguir los más altos estándares de calidad, según afirman los responsables de Castillo de Canena.

Los Aceites del Siglo XXI siguen la estrategia de excelencia e innovación que Castillo de Canena inició con sus Reservas Familiares y ha continuado con su original Primer Día de Cosecha (interpretado en pasadas ediciones por la diseñadora Sara Navarro, el torero Enrique Ponce, el diseñador de joyas Joaquín Berao, la soprano Ainhoa Arteta, el pintor y escultor Manolo Valdés , el baloncestista Pau Casol, el cantante Alejandro Sanz y el piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso).

Tras Primero Royal Temprano, se presentó Segundo La Cata Horizontal (una misma varietal-arbequino- procedente de las aceitunas recolectadas a lo largo de tres meses consecutivos: octubre, noviembre y diciembre) y, por último, llegó Tercero Arbequino al Humo de Roble». 

CASTRO DEL RÍO (Córdoba – Andalucía).

-Alcubillas 2000 S.L. Empresa pionera en la agricultura ecológica creada en 1999 que, debido a su intensa actividad divulgadora y formativa, se ha convertido en centro de referencia para el desarrollo del cultivo del olivar ecológico en la comarca de Baena (Córdoba). Por otra parte, y a través de distintos proyectos, el mantenimiento de la biodiversidad y el uso de energías renovables forman parte de sus retos, siendo la primera empresa en España en desarrollar el cálculo, verificación y reducción de la huella de carbono a través del proyecto “CO2 Verificado”. Una empresa, que trata de combinar la forma tradicional de cuidar el olivar con las nuevas tecnologías, con el objetivo de obtener una producción de calidad y respetuosa con el medio ambiente a través de su marca “Luque”, donde están presentes las variedades Pajarera, Picuda, Nevadillo, Hojiblanca, Manzanilla, Picual, Lechín y Arberquina. Un aceite coupage al que se suma un monovarietal de la variedad Pajarera, dentro de un proyecto llamado “Luque – Edición Limitada” que persigue mantener esta variedad local de enorme interés medioambiental y organoléptico. Todo ello en un cuidado formato donde es destacable una iniciativa en la que han contado con la colaboración del diseñador Ángel Schlesser para el diseño de un envase personalizado (Proyecto “A la Moda”). A esto ha de añadirse la molturación limitada a partir de sistemas tradicionales de prensas y capachos bajo la denominación de “Primera Presión en Frío” y, para clientes muy exigentes “Flor del Aceite” obtenido por el Método Acapulco, un sistema ideado por el Marqués de Acapulco a principios del siglo XX. Por último, el aceite obtenido mediante el sistema “Continuo en 2 fases”.

La calidad, por tanto, es una prioridad que se traduce en un sistema de producción, recolección y molienda que persigue la trazabilidad total del aceite. Todo ello, bajo el control del Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE) –Sistema de Control CE-ES-AN-00-AE., la participación como miembro de IFOAM y la implantación de las normas ISO 9001, ISO 14001 e IFS (International Food Standard).

A este esfuerzo por la calidad, y complementariamente, se suma la destacada sensibilidad medio ambiental de esta empresa que cuenta con proyectos relacionados con la eficiencia energética, el compostaje y la biodiversidad. Desde este planteamiento, son resaltables la planta fotovoltaica instalada en la cubierta de su bodega, el seguimiento y reducción de la llamada huella del carbono, su sistema de gestión del medio ambiente y el compostaje de los residuos. En cuanto a la planta fotovoltaica, “se trata del sistema de esas características de mayor tamaño que hay en toda la comarca y esperamos gracias a él disminuir las emisiones de CO2 en hasta un 25%, que supone unas 44 Tm las emisiones de CO2 a la atmósfera. Es decir, vamos a disminuir nuestra huella de carbono el equivalente a 53.000 Kwh/año. Con esta instalación ALCUBILLA va a producir mediante energías renovables aproximadamente el 25% de la energía que consume contribuyendo a seguir reduciendo la huella de carbono”, un proyecto que implementa la reducción de emisiones GEI (Gases Efecto Invernadero) ya que “acaba de convertirse en la primera y única almazara española en calcular, verificar e informar en su envase sobre las emisiones GEI de su aceite de oliva virgen extra ecológico “LUQUE” a la atmósfera”. Todo ello, a través de un Sistema de Gestión del Medio Ambiente (SGA), la ISO 14001, que trata de conseguir un equilibrio entre el mantenimiento de la rentabilidad y la reducción de impactos al medio ambiente.

Por supuesto, en todo este proceso juega un papel fundamental el compostaje, “todos los subproductos de la almazara (alperujo, hojas, tallos y aguas vegetales) van a volver a nuestros olivares para enriquecerlos de materia orgánica y nutrientes tras un proceso de compostado en unas instalaciones de nuestra propiedad. De esta forma, vamos a contribuir a minimizar el aporte de insumos en los olivares puesto que se va a mejorar la estructura del suelo y se van a poner a disposición de los árboles una mayor cantidad de los nutrientes disponibles en el suelo; además, se va a aportar cierta cantidad de nutrientes a dicho suelo la cual se verá aumentada con la utilización de estiércol en el compost… el resultado, el compost, es un producto estable, higienizado y libre de sustancias fitotóxicas que mejora la capacidad de cambio, la estructura, la estabilidad y la permeabilidad del suelo.

Todo ello ha hecho posible que en 2011la almazara fuese seleccionada como Experiencia Ejemplar de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, reservada a aquellas iniciativas rurales que tratan de aunar el triple beneficio económico, social y medioambiental.

Una experiencia empresarial, por tanto, que merece la pena ser visitada a través de la oferta educativo-gastronómica de la que, junto a lo resumido anteriormente, encontraremos extensa información en su admirable página web.

JUMILLA (Murcia - Murcia).

-Casa Pareja. AgriculturaBiodinámica. Desarrollan un proyecto de agricultura sostenible, en el que aprovechan los subproductos del aceite y el vino para compostar, junto con estiércol, y conseguir una fertilización autosuficiente. Llevan 18 años practicando Agricultura Ecológica y, desde 2014 poseen certificación Demeter, siendo la primera finca Biodinámica de Murcia.

LORA DEL RÍO (Sevilla – Andalucía).

-IngeOliva,S.L.

«El proyecto del Cortijo el Puerto no es posible en solitario. Requiere un equipo humano comprometido con la filosofía verde, que aporte valor añadido a la agricultura tradicional. Nuestra cuadrilla de trabajadores, capataz y jornaleros, está implicada en el campo del siglo XXI, piensa en “olivos en verde”. Por otro lado la pasión y el compromiso por la excelencia nos conduce a seleccionar los mejores asesores, técnicos, investigadores o empresas viverísticas del sector.

¡Somos alumnos aventajados de los grandes “maestros” del mercado!

Adquirida en julio de 2012 por IngeOliva SL, empresa de la familia De la Torre Liébana con tradición olivarera en Jaén, la finca Cortijo el Puerto de Lora del Río (Sevilla) era el enclave ideal para realizar nuestro particular sueño: ¡Crear un ecosistema de ensueño!. Queríamos construir una comunidad donde habitara flora y fauna en perfecta armonía para producir alimentos ecológicos de alto valor nutritivo. Un nuevo proyecto agrícola que aúne experiencia e innovación y sea respetuoso con el Medio Ambiente. El reto incluía restaurar lo que el hombre había destruido a lo largo del tiempo y recuperar el equilibrio perdido en la Naturaleza.

Situada en el corazón de la Vega del Guadalquivir y con una superficie actual de ciento veintidós hectáreas, la finca acoge cuarenta mil arbustos en su perímetro y más de ciento veinte mil árboles ecológicos en seto, principalmente olivo y almendro, tanto en variedades tradicionales contrastadas como novedosas para este sistema de cultivo. ¡Distintas variedades de olivo en seto y la primera explotación en Andalucía de almendro en seto!. Son nuevas plantaciones de I+D+I basadas en técnicas de Ecología y de Agricultura de Precisión. Además toda la extensión de tierra está plantada con cubiertas vegetales de semillas nativas seleccionadas. Esta riqueza de flora está atrayendo a otras especies animales generando biodiversidad. ¡La vida ha vuelto a la finca! Ahora junto al olivar y al almendro revolotean crisopas, abejas, abejorros o libélulas; en el campo se interrelacionan aves, mamíferos, reptiles, insectos, peces o anfibios…En definitiva, estamos en la dirección correcta pero aún nos queda mucho camino por recorrer…» 

PUENTE DE GÉNAVE (Jaén – Andalucía).

-S.C.A. Sierra de Génave. La Sociedad Cooperativa Andaluza Sierra de Génave, perteneciente a la D.O. Sierra de Segura y, a su vez a la Sociedad Cooperativa Andaluza de 2º Grado Olivar de Segura, fue pionera en la producción de aceite de oliva extra ecológico a nivel nacional, gracias a su participación en el programa de investigación de la U.E. Eclair 209 en 1990. En la actualidad, está certificada por el Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (C.A.A.E.) y cumple con los nuevos estándares de Ecovalía.

Fundada en 1989, está integrada por más de un centenar de socios con un total de 2500 hectáreas dedicadas en exclusiva a la producción de aceitunas ecológicas que abastecen los principales mercados nacionales e internacionales, siendo destacable en hecho de que el 100% de su producción es vendida embasada, tanto en España, como en países como China, Japón y EEUU.

Durante la presente campaña (2013-14), más del 90% del aceite producido, ha sido certificado por el Consejo Regulador de la D.O. Sierra de Segura como AOVE y AOV ecológico - nada de lampante-, poniendo de manifiesto la calidad del producto.

Considero esta empresa ejemplar por un triple motivo: en primer lugar, por lo descrito en otras empresas sobre la compatibilización de objetivos económicos con el cuidado del medio, en segundo lugar por la adecuada gestión comercial de su producto y en tercer lugar, por llevar a cabo estas prácticas en un ámbito empresarial asociativo, donde la coordinación intersocios y la gestión productivo-comercial, debe superar una serie de dificultades que, en el caso de las empresas unipersonales, están ausentes.

TABERNAS (Almeria – Andalucía).

-Rafael Alonso Aguilera, S.L. El aceite de oliva ecológico Oro del Desierto se obtiene de un valle ubicado al pie de la Sierra de los Filabres, se trata de unas cien hectáreas en las que combinan las variedades Arbequina, Hojiblanca, Lechín y Picual. Su actividad comienza en 1999 con una clara vocación medioambiental que queda muy bien explicitada en su página, donde, junto a la bondad del clima, se resaltan determinadas prácticas ecológicas relacionadas con la biodiversidad y los procesos erosivos, que se combinan y complementan con una ganadería donde la gallina andaluza y la oveja segureña son las protagonistas. Esta búsqueda de sostenibilidad se hace patente a la hora de elaborar su aceite: “durante el proceso de elaboración de aceite, que es mediante primera extracción en frío, el residuo sólido resultante después de la extracción (alpeorujo húmedo) se lleva a un separador que divide el residuo en hueso y pulpa, el hueso se utiliza como combustible en la caldera que genera calor para la calefacción y el proceso productivo en la misma almazara, parte de la pulpa se usa como alimento para el ganado y el resto es mezclado con excrementos y materia orgánica dando lugar a un compost que se aporta en la finca, por lo que se cierra el ciclo productivo con el máximo de aprovechamiento, el mínimo de residuo y obteniendo un producto de altísima calidad”. Iniciativas que junto a otras relacionadas con el riego y el aprovechamiento energético –todas ellas explicadas y relacionadas con su página de forma muy didáctica- la han hecho merecedora de las certificaciones correspondientes y, entre otros galardones y numerosos premios, este proyecto empresarial ha sido elegido el proyecto innovador por el programa Equal como ejemplo de acción empresarial económica y ambientalmente sostenible.

Por otra parte, cuenta con un museo del aceite “en el que se muestra a través de tres almazaras antiguas de tamaño real y diversas maquetas la evolución a lo largo de la historia del proceso de obtención de aceite, y un restaurante en el que el aceite ecológico de la casa, así como otros productos ecológicos y convencionales de la comarca son los protagonistas del menú”, cuenta además con seis alojamientos rurales, desde donde visitar, además de la finca, su entorno. De todo ello hay suficiente información en su elaborada página.

YECLA (Murcia – Murcia).

-Almazaras Deortegas. Desarrollan un proyecto integral de agricultura sostenible aprovechando todos los subproductos, tanto del cultivo como de los procesos de obtención del aceite.

Con el orujo, los restos de poda y el estiércol del ganado hacen compost y lo utilizan como abono; con el hueso de aceituna mantienen la calefacción y el agua caliente en sus instalaciones; las hojas de olivo son utilizadas como alimento orgánico para el ganado… Todo ello permite cerrar “un círculo de integración y desarrollo sostenible que consideramos imprescindible para el futuro y que forma parte de nuestra filosofía como personas, como agricultores y como empresa”.

Todos los aceites Deortegas están certificados por el Consejo de Agricultura Ecológica de la Región de Murcia y la Comisión Europea de Agricultura Ecológica, garantizando que el aceite procedente de nuestras aceitunas no contiene ningún tipo de pesticidas y otros componentes nocivos para la salud y el medio ambiente.