Denominaciones de origen.

La Denominación de Origen Protegida (DOP) es un distintivo oficial reconocido a nivel europeo por el Reglamento Comunitario CE 2081/92 y concedido para reconocer productos agroalimentarios de calidad diferencial en función de factores geográficos (medio natural, variedades…) y humanos (historia, tradición, elaboración…). Debe tratarse de zonas homogéneas delimitadas en las que todas las fases de producción han de desarrollarse en la misma área geográfica.

En España, aunque el origen de la protección de productos agroalimentarios data de 1932 con una normativa para vinos, será la entrada en la Comunidad Económica Europea, la que sirva de revulsivo para el inicio de la adscripción de determinadas zonas a esta catalogación regulada por la normativa europea (Denominación de Origen, Denominación Específica y Especialidad Tradicional Garantizada). Desde entonces, han sido numerosas las denominaciones relacionas con el Aceite de Oliva surgidas al amparo de esta normativa.

El Consejo Regulador, es el organismo encargado de controlar la Denominación de Origen (olivares, almazaras y envasadoras), un control que pretende certificar el producto obtenido con ciertos criterios que constituyen la razón de la denominación y que garantiza un nivel de calidad y unas características específicas. Por otra parte, los productores pertenecientes obtienen una protección frente a la elaboración de tales productos en otras zonas y, en teoría, se potencia la organización de los agentes implicados y el acceso a mercados nacionales e internacionales. Para ello, el cuidado de la calidad, las prácticas agronómicas, la elaboración, el embotellado y el etiquetado, se convierten en sus señas de identidad, aunque los logros en este sentido son muy dispares y en algunos casos muy limitados. Sería deseable que estas entidades, además de las funciones descritas, coordinasen en el ámbito de la DOP actuaciones destinadas a la obtención de un producto con ciertas regularidades propias, y adoptasen medidas y consignas destinadas a la preservación de las peculiaridades que son razón de ser de la DOP. Podemos encontrarnos en este sentido situaciones contradictorias, por ejemplo: almazaras asociativas que estando dentro del territorio de una DOP, forman parte de una cooperativa de segundo grado de otra DOP; o territorios pertenecientes a una DOP caracterizados por la existencia tradicional de una variedad de aceitunas que peculiariza el producto y que, sin embargo, desaparece en pro de otras variedades más `rentables´, sin que nadie haga nada por remediarlo y difuminando, por tanto, las particularidades de cada una de las denominaciones; escasa o nula cooperación y coordinación comercial… En términos generales, estas y otras razones hacen que pueda ser cuestionados los efectos que sobre su ámbito de actuación tienen las denominaciones de origen y los costos que suponen el mantenimiento de dichas entidades.

Un rango superior dentro de las figuras que contempla el ordenamiento comunitario lo constituye la llamada Indicación Geográfica Protegida (IGP). Ocupa un territorio más extenso bajo un mismo distintivo de calidad con el objeto de realizar actuaciones conjuntas, especialmente comerciales. Esta demarcación es compatible con la existencia de varias denominaciones dentro del territorio catalogado y podría incluir la superficie no sujeta a ninguna denominación. Una Indicación Geográfica Protegida puede ocupar un área más extensa, una provincia, incluso un país, siempre que el producto denominado cuente con unas características específicas relacionadas con su origen, tal y como se entiende en el Reglamento CEE 510/2006 para el que una Indicación Geográfica Protegida es el “nombre de una región, de un lugar determinado o, en casos excepcionales, de un país, que sirve para designar un producto agrícola o un producto alimenticio originario de dicha región, lugar o país, que posea una cualidad determinada, una reputación u otra característica que pueda atribuirse a dicho origen geográfico, y cuya producción, transformación o elaboración se realice en la zona geográfica delimitada”. A diferencia de las DOP en las que todas las fases de producción deben estar vinculadas con una misma área geográfica, la IGP es suficiente con que tenga vinculada una da las fases.

España con algo menos de 300 millones de olivos en una superficie superior a los dos millones y medio de hectáreas distribuidas por 34 de sus 50 provincias (14% del suelo agrario distribuido por 13 de las 17 Comunidades Autónomas), es el líder mundial en la producción de Aceite de Oliva (40% de la producción mundial) y aceitunas de mesa (4% de la producción de aceitunas). Este patrimonio olivarero se convierte así en un elemento cultural, económico y medioambiental de enorme valor para nuestro país. Casi el 10% de las exportaciones agroalimentarias son realizadas por empresas oleícolas (5% de las empresas agroalimentarias). El resultado de esta situación es la existencia de un nutrido grupo de Denominaciones de Origen -veinte y siete concedidas por la Unión Europea (32 si se consideran las que están en trámite)- que abarcan alrededor del 30% de la superficie olivarera. Aunque, para producir calidad y venderla no es necesario estar adscrito a ninguna Denominación. Las zonas olivareras son mucho más extensas que el territorio que abarcan las denominaciones, bien por estar muchas de estas zonas pendientes de recibir la catalogación (protección transitoria o en trámite) o no haberla conseguido (como ocurre con las DO Campiñas de Jaén, Sierra Sur de Jaén, Aceites de Madrid o Aceite Valenciano), bien por la existencia de superficies de olivar donde no puede justificarse la creación de una DOP. En todos los casos se trata de denominaciones de aceite de oliva virgen y virgen extra, nunca de aceites de oliva genéricos ni de aceites de orujo de oliva:

ANDALUCÍA.

D.O. Antequera.
D.O. Baena.
D.O. Campiñas de Jaén. 
D.O. Estepa.
D.O. Lucena.
D.O. Montes de Granada.
D.O. Montoro-Adamuz.
D.O. Poniente de Granada.
D.O. Priego de Córdoba.
D.O. Sierra de Cádiz.
D.O. Sierra de Cazorla.
D.O. Sierra de Segura.
D.O. Sierra Mágina.
D.O. Sierra Sur. 

ARAGÓN.

D.O. Aceite del Bajo Aragón.

BALEARES.

D.O. Aceite de Mallorca.

CASTILLA LA MANCHA.

D.O. Aceite Campo de Montiel.
D.O. Aceite Campo de Calatrava.
D.O. Aceite de la Alcarria.
D.O. Montes de Alcaraz. 
D.O. Montes de Toledo.

CATALUÑA.

D.O. Aceite del Baix Ebre-Montsià.
D.O. Aceite de Terra Alta.
D.O. Aceite de L´Empordà.
D.O. Les Garriges.
D.O. Siurana.

EXTREMADURA.

D.O. Aceite Monterrubio.
D.O. Gata-Hurdes.

LA RIOJA.

D.O. Aceite de la Rioja.

MADRID.

D.O. Aceite de Madrid.

NAVARRA.

D.O. Aceite de Navarra.

VALENCIA.

D.O. Aceite de la Comunitat Valenciana. 

Según el informe sobre Denominaciones de origen del Ministerio de Agricultura con datos de 2012, las 27 denominaciones de origen reconocidas de nuestro país ocupan una superficie de 657.480 hectáreas. En los tres primeros lugares se sitúan Sierra Mágina (61.000), Baena (60.000) y Lucena (56.000). En ellas existen 376 almazaras en las que se molturaron 136.006 toneladas, siendo Baena con 57.184 la más destacada, seguida de Sierra Mágina (21.285). En este año solo el 19,1% (26.069 toneladas) se envasó en España.

Este mismo informe, convierte a la D.O. de Priego en el distintivo de calidad de mayor valor económico de España. Bajo este consejo regulador, se vencieron 2.875 toneladas de aceite con un valor superior a 14 millones de euros. Su principal mercado fue España (1.955 toneladas), seguido de la Unión Europea (810 toneladas) y el resto (110 toneladas) a otros países.

Baena, que en 2011 ocupaba el tercer lugar tras Siurana y Les Garrigues, ha pasado al sexto debido al bajo valor a que se cotiza su aceite: 2,79 euros frente a los 5,1 de Priego, el tercero más bajo del conjunto de las denominaciones. No obstante, Baena sigue manteniendo el primer lugar en volumen de aceite, con 3.680 toneladas, detrás Siurana (3.182 toneladas), Sierra de Cazorla (3.125 toneladas) y Priego (2.875 toneladas).

Es, por tanto, Andalucía y dentro de esta la zona alta del río Guadalquivir, donde se concentra la mayor producción y superficie (más de 170 millones de olivos en más de un millón y medio de hectáreas). No obstante, existen diez grandes zonas productivas con una delimitación geográfica que incluye las variedades más representativas:

-Picual. Jaén, Iznalloz (Granada) y Bujalance (Córdoba). 

-Hojiblanco. Córdoba (excepto Bujalance y La Carlota), Estepa (Sevilla), Loja (Granada) y Antequera (Málaga). Incluye producción de aceite y aceituna de mesa.

-Andalucía occidental. Sevilla (a excepción de Estepa), La Carlota (Córdoba), Huelva y Cádiz. Incluye producción de aceite (verdial y lechín) y aceituna de mesa (manzanilla y gordal).

-Andalucía oriental. Málaga (a excepción de Antequera), Granada (a excepción de Iznalloz y Loja) y Almeria. Destacan picual, hojiblanca, Verdial de Vélez-Málaga, picual de Almeria y Aloreña (producción de aceite y aceituna de mesa).

-Oeste. Badajoz, Cáceres, Ávila, Salamanca y Zamora. Destacan cacereña, morisca, carrasqueña y verdial de Badajoz.

-Centro. Castilla-La Mancha y Madrid. Destacan la cornicabra, castellana, alfafara y gordal.

-Levante. Alicante, Valencia y Región de Murcia. Destacan villalonga, changlot real y blanqueta. 

-Valle del Ebro. Aragón, La Rioja, Navarra y Álava. Destacan la empeltre y la Farga.

-Tortosa-Castellón. Sur de Tarragona y Castellón. Destacan la Farga, sevillenca y morrut.

-Arbequina. Cataluña (excepto el sur de Tarragona) y las Islas Baleares. Destaca principalmente la arbequina, seguida de verdiell, empeltre y argudell.

Enlaces interesantes:

-Esencia de olivo.

-MAPAMA. Legislación.

-MAPAMA. Mapa de los aceites con Denominación de Origen Protegida.

-ALIMENTACIÓN.ES. Portada. Calidad diferenciada. Localizador geográfico.

-AREPO (Asociación de Regiones Europeas de los productos de Origen). Oferta: Enlaces de Interés (Asociaciones), Información Adicional (Denominaciones de Origen).

-ASOCIACIÓN DE LA MARCA DE CALIDAD EUROPEA¿Qué es la marca de calidad territorial europea?
 

Editado: 10-1-15