Vocabulario. Extensiva.

La agricultura extensiva o explotación agropecuaria extensiva (opuesta a agricultura intensiva) es un sistema de producción agrícola, que no obtiene la máxima productividad a corto plazo del suelo con la utilización excesiva de productos químicos, el riego o los drenajes, sino más bien, haciendo uso de los recursos naturales presentes en el lugar. Se opone a la agricultura intensiva, que se caracteriza por rendimientos muy elevados.

Por lo general está localizada en regiones con baja densidad de población y se caracteriza por unos rendimientos por hectárea relativamente bajos, especialmente en los países pobres. Es una agricultura que a menudo permite una certificación de «agricultura ecológica» cuando va acompañada de la no utilización de productos químicos, pero no todos los productores la aprecian. En general, existen diversas formas de agricultura extensiva:

-Una forma tradicional, se encuentran en los países del Tercer Mundo, que utilizan limitados recursos técnicos y una mano de obra relativamente elevada dado el bajo nivel de maquinaria agrícola. Su tipo extremo es la agricultura itinerante, siendo común en África y Sudamérica.

-Una moderna, altamente mecanizada e industrializada, específica de los países "nuevos" que disponen de grandes extensiones, especialmente en América del Norte o en Asia Central (Kazajistán), pero a menudo con una mano de obra limitada. En este caso, el carácter extensivo se refiere sólo a la tierra, la productividad de la mano de obra es por el contrario más bien elevada.

-Una agricultura que procura la protección o restauración de la biodiversidad, del suelo y el agua.

La persistencia de estas formas de agricultura extensiva está vinculada a varios factores como la falta de mano de obra, las estructuras sociales y las tradiciones, el tipo de sistemas de propiedad o regímenes de tenencia, las condiciones climáticas y la calidad del suelo, el deseo o la obligación de protección del medio ambiente (protección o restauración del suelo, lucha contra la erosión...).

En algunos casos las reformas agrarias han incidido en intensificar los sistemas agrícolas, a veces con efectos adversos (degradación de suelos, salinización, agotamiento de acuíferos, erosión, eutrofización por fertilizantes o plagicidas...). Por todo ello, en muchos países han aparecido estímulos para la agricultura extensiva, especialmente en Europa en el contexto agroambiental de la Política Agrícola Común o en algunos sitios Natura 2000.

En Europa, la agricultura extensiva en los años 1970-1980  ha sido comparada con la agricultura tradicional de determinadas regiones desfavorecidas en cuanto a las condiciones naturales: la agricultura de montaña, la agricultura tradicional en ciertas regiones del Mediterráneo. La Política Agrícola Común, que ha fomentado en sus comienzos, la intensificación de la agricultura, se está orientando desde su reciente reforma, aprobada en 2003, a una neta desintensificación, como el desacoplamiento de las subvenciones a la producción.