Vocabulario. Dehesa.

Bosque claro de encinas y alcornoques, con estrato inferior de pastizales o matorrales, donde la actividad humana ha sido intensa; generalmente están destinados al mantenimiento del ganado, a la actividad cinegética y al aprovechamiento de otros productos forestales (leñas, corcho, recogida de vegetales silvestres, etc). Es un ejemplo típico de sistema o agrosistema agrosilvopastoril

En palabras de Manuel Pajarón: «Los ecosistemas naturales terrestres suelen contar con vertebrados entre su fauna. Y en los ecosistemas de bosque ahuecado, como las sabanas y las dehesas (el sistema agrosilvopastoral ibérico por excelencia) –a los que queremos que se asemejen los olivares- los grandes herbívoros son fundamentales. Unos especializados en el “ramoneo”, que controlan y renuevan el arbolado al tiempo que aprovechan la energía solar fijada en sus hojas; otros especializados en el aprovechamiento de la hierba. Todos son actores principales en el ciclo de los nutrientes, al activar la vida microbiana de la tierra con sus excrementos, ricos en vida (bacterias de su tracto digestivo), energía y nutrientes, además de determinar la dinámica de la vegetación, limitando el desarrollo de unas especies al tiempo que favorecen el de otras, distribuyendo los propágulos de muchas (…)»

Resulta así un ecosistema derivado del bosque mediterráneo, constituido por especies arbóreas del género Quercus (encina, alcornoque), u otras como el roble melojo y el quejigo; junto a estas,  el estrato arbustivo y herbáceo.

Es la consecuencia de conquistar  terrenos al bosque para destinarlos a pastizales. Pasa por una fase inicial en la que se aclara el bosque denso para pasar a una segunda fase de control de la vegetación leñosa y la estabilización de los pastizales.

Lo que se ha producido en la dehesa es lo que se denomina un proceso de coevolución en el que las interacciones mutuas entre plantas, herbívoros y microorganismos del suelo han llevado al ecosistema al mejor equilibrio posible. Se ha logrado que no haya descompensación entre producción, consumo, inmovilización temporal de nutrientes en el humus y descomposición de la materia orgánica.

El pastoreo mantiene la dehesa en equilibrio ecológico. Si es excesivo acaba disminuyendo la resistencia de las plantas a la sequía, aumenta el pisoteo y termina por desnudar y erosionar el suelo. Si es escaso favorece la aparición de especies poco apetecibles para el ganado doméstico que son las propias de la sucesión natural hacia el bosque.

Las deyecciones del ganado reciclan los nutrientes, manteniéndolos cerca de la superficie del suelo, a disposición de las plantas. Se observa que los tallos de las hierbas y arbustos contienen mucho más nitrógeno en los lugares sometidos a pastoreo que en zonas próximas pero que no tengan ganado.

El que en la dehesa se alternen espacios ecológicamente maduros con otros inmaduros, supone importantes ventajas que han facilitado la conservación de este ecosistema y su capacidad de recuperación después de sequías o cultivos.

Cuando se cultiva, aunque en raras ocasiones, el arbolado obliga a dejar zonas sin labrar en la proximidad de los troncos. Así se mantienen pequeños lugares en los que no se modifica la estructura del suelo, y en los que se conserva la flora y fauna del suelo y las hierbas propias del pastizal. Estos núcleos que han mantenido la diversidad y cierta complejidad en su composición, facilitan el que el sistema se recupere con rapidez.

Aun tratándose de un sistema extensivo de aprovechamiento ganadero, la dehesa es rentable ya que reduce al mínimo las entradas de energía (abonos, tratamientos fitosanitarios…), y en raras ocasiones se cultiva. La rentabilidad de la dehesa ibérica (montados en Portugal) se basa en minimizar las entradas de energía, buscando el autoabastecimiento. La prácticas de la ganadería extensiva en pastos seminaturales arbolados, constituye una muestra evidente de que puede alcanzarse un equilibrio entre explotación y conservación de buena parte de los valores naturales. En definitiva, se trata de un sistema agrosilvopastoril,  también denominado de agroforesteria o agrosilvicultura.

Precisamente uno de los usos más conocidos de la dehesa, está relacionado con la crianza de toros bravos, en este sentido, puede resultar un ejemplo ilustrativo las dehesas que el conocido ganadero Victorino Martín utiliza para esparcimiento de sus famosos toros bravos, además de ganado de carne. En total, unas 4.000 hectáreas entre Madrid, Portugal y Extremadura, donde se distribuyen unas 2.500 cabezas de ganado. Una actividad, que en el caso de la finca Las Tiesas, compatibiliza con un turismo de naturaleza que cada semana atrae a decenas de aficionados -nacionales y extranjeros-, a los que se les ofrece un paquete turístico relacionado con el mundo del toro contextualizado en atractivos parajes de dehesa. Otra de las especies significativas de la dehesa es el cerdo ibérico, no solo por ser un animal del que se saca unos de los alimentos más emblemáticos de nuestra gastronomía, sino porque gracias a él son mantenidas amplias superficies de este paisaje. Un paisaje que permite ofrecer una alimentación (encinas, alcornoques, olivos milenarios…) al cerdo que lo hacen apetecible y cardiosaludable, su grasa es ácido oleico en un 65%, además de otros componentes como la vitamina E, B1, B6, B12 y el ácido fólico.

Paisajísticamente, posee un atractivo indudable, y muy variable a lo largo del año; proyecta una gama paisajística donde la encina, como especie más representativa, convive con un elenco de vegetación arbustiva y herbácea que genera un biotopo de singular belleza. Cuando este paisaje está enmarcado, geomorfológicamente hablando,  por un roquedo calizo, como en el caso de los Sistemas Béticos, o silíceo, como es el caso de Sierra Morena, estas bondades se multiplican creando un contexto donde cualquier observador puede deleitarse visualmente en su contemplación. Pero no es la vista el único sentido que se beneficia en estos parajes, la existencia de plantas muy aromáticas, especialmente en zonas menos pastoreadas, recrea al olfato con olores característicos y muy definibles estacionalmente. No puede dejarse atrás en esta valoración paisajística la existencia de una fauna asociada que enriquece si cabe, aún más, este armonioso contexto. Si además de todo esto están presentes las construcciones propias de los distintos tipos de explotaciones locales, se puede objetivamente concluir que las potencialidades para el ocio o el turismo rural en cualquiera de sus variables, resultan, cuanto menos, interesantes.      

Otra ventaja añadida de la dehesa es la posibilidad de mantener un bosque secundario donde la prevención y el control de incendios es relativamente fácil dada la distancia existente entre el arbolado; precisamente por esto, su conservación a lo largo de los siglos ha sido posible, ya que, tanto el control del fuego, como su recuperación, son mucho más fáciles que en un bosque mediterráneo en sentido estricto (Artículo. “Nuevos estudios ecológicos”).

Además de todo lo dicho, se pueden añadir los beneficios propios de cualquier paisaje natural más o menos humanizado que, no por evidentes, pueden obviarse. Y es que la existencia de cubierta vegetal en cualquiera de sus variantes, proporciona ventajas medioambientales irrenunciables dada la  degradación a que nuestro planeta se está viendo sometido; en este sentido hay que destacar especialmente, la protección que estos ecosistemas ofrecen contra la erosión, la filtración y acumulación de recursos hídricos, el reciclaje de gases de efecto invernadero o el refugio faunístico.

ENLACES INTERESANTES:

-Ley para la dehesa.

-IDAF (Centro de Investigaciones Aplicadas al Desarrollo Forestal).

-TSD (Tratamientos y Servicios para la Dehesa). Dirigida por el torero José Luis Moreno, se trata de una empresa de base tecnológica, pionera en el desarrollo de aplicaciones de planes integrales de conservación y gestión de las dehesas de encinas y alcornoques amenazadas por un fenómeno denominado Seca. Esta empresa trabaja con la Universidad de Córdoba (UCO) a través del Centro de Investigaciones Aplicadas al Desarrollo Forestal (IDAF), otra empresa creada al amparo de la UCO y dedicada a la conservación y protección de la dehesa. 

-Andalucía Ecológica. Forestación. La dehesa.

-Lifebiodehesa.