Vocabulario. Compost.

El compost, composta o compuesto (a veces también se le llama abono orgánico) es el producto que se obtiene del compostaje, y constituye un "grado medio" de descomposición de la materia orgánica (se denomina humus al "grado superior" de descomposición de la materia orgánica. El humus supera al compost como abono, siendo ambos orgánicos).

La composta está formada por desechos orgánicos (restos animales, vegetales, excrementos, purines…) y  se descompone por vía aeróbica (compostaje con alta presencia de oxígeno) o por vía anaeróbica (metanización). Se trata de un proceso biológico en el que los microorganismos actúan sobre la materia orgánica en condiciones de aireación, humedad y temperatura controladas. Por tanto, es obtenido de manera natural por descomposición aeróbica por medio de la reproducción masiva de bacterias aerobias termófilas que están presentes de forma natural en cualquier lugar, posteriormente, la fermentación la continúan otras especies de bacterias, hongos y actinomicetos. En el proceso se alcanzan temperaturas elevadas en periodos prolongados. El resultado, el compost, es un producto higienizado y libre de sustancias fitotóxicas que aplicado al suelo, mejora la capacidad de cambio, la estructura, la estabilidad y la permeabilidad del suelo.

La naturaleza produce humus de forma natural y los seres humanos de diferentes culturas, han acumulado y esparcido restos orgánicos reproduciendo este proceso. No obstante, hasta el siglo XIX no se perfeccionó esta técnica dando como resultado el llamado compost. En la agricultura tradicional, los residuos humanos y animales eran acumulados y, pasado un cierto tiempo, distribuidos por los campos de labor contribuyendo de este modo a activar el ciclo de los nutrientes de una manera efectiva y ecológica. Todo se aprovechaba y, prácticamente, no se generaba “basura”, incluso la “jipia”, orujo seco de presas hidráulicas que mezclado con salvado y agua, servía como alimento para animales como los cerdos -de los que postriormente, por supuesto, se aprovechaban los excrementos-.

En la actualidad, la elaboración de compost para el abonado de los olivares es relativamente favorable, en las almazaras donde se limpia y se moltura la aceituna -generalmente en lugares cercanos a la zona de recogida-, se producen una serie de residuos de biomasa que, correctamente tratados, pueden volver de nuevo a los olivos, cubriendo una parte importante de sus necesidades de materia orgánica y nutrientes, y contribuyendo al control erosivo.

El aprovechamiento del alperujo (residuo mayoritario, generado por el sistema de centrifugación de dos fases) y de los restos de la limpieza (hojas, tallos…) –incluso del agua de lavado y aguas vegetales- mediante un proceso biológico controlado de compostaje se ha ido incrementando en los últimos años, sobre todo, en almazaras de producción ecológica, donde se somete a técnicas en perfeccionamiento para transformar los restos orgánicos en un humus estable e higienizado aplicable como abono orgánico. Se almacena en balsas durante la campaña y se composta en superficies impermeabilizadas mezclandolo con hojín (le confiere estructura) y estiercol (mejora el contenido de nitrógeno); esta mezcla se voltea regularmente para airearla mediante un sistema automático que acelera el proceso y queda listo en apróximadamente un mes. El compost de alperujo se convierte así en una excelente enmienda orgánica, sobre todo por su alto contenido en materia orgánica y minerales, que permite devolver al suelo los nutrientes perdidos con la cosecha de un modo sostenible. Pero, no sólo aporta materia orgánica estable muy recomendable para suelos, sino que también, los gastos necesarios para producir compost de alperujo suponen menos del 50% del coste requerido para la fertilización mediante fertilizantes químicos, es decir, es económicamente rentable. Incluso algunas investigaciones están intentando demostrar que la aplicación uniforme y prolongada de alperujo en el suelo del olivar hace mejorar las cosechas. 

Se trata de una excelente fuente de fertilización orgánica para todo tipo de cultivos, especialmente el olivar. Entre sus ventajas, pueden destacarse el hecho de mantener disponibles los nutrientes durante un periodo prolongado (los fertilizantes químicos están disponibles durante un periodo de tiempo corto, especialmente los nitrogenados), desbloquea nutrientes como el potasio y el hierro en suelos calizos, aporta micronutrientes y macronutrientes de manera equilibrada, aumenta la capacidad de absorción y almacenamiento de agua y, en definitiva, mejora las cualidades físico-químicas del suelo.

El número de almazaras que compostan el alperujo se ha incrementado considerablemente a partir de la difusión numerosas de experiencias científicas, siendo su destino habitual, los olivares asociados a las propias almazaras -aunque no es descartable una futura producción industrial destinada incluso a otros cultivos-.

El orujo y el orujillo (orujo desgrasado), independientemente de su procedencia (alperujo desecado, sistemas de tres fases y sistemas de presión), también puede ser utilizado directamente sobre los olivares con ciertas precauciones (si han sido tratados con sulfuro de carbono deben estar al aire durante un periodo) y evitando enterrarlo cerca de las raíces para que la elevación de temperatura producida en la oxidación de la grasa no perjudique al olivo. No obstante, lo ideal es compostarlo. Por otro lado, y según algunas investigaciones, se está trabajando en una bacteria obtenida por procedimientos biotecnológicos que se alimenta de orujillo y lo transforma en materia orgánica asimilable por las plantas que, enriquecida con minerales, se convierte en abono.
 

ENLACES DE INTERESANTES.

-Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural. Compostaje.

-Enlaces de interés. Publicaciones.

-Compostado Ciencia. Alperujo // Manual de compostaje.